Cómo alquilar piso en Londres (y no desesperar en el intento) Parte 2

Como habréis podido deducir por la falta de posts en esta última semana, por fin encontramos piso y ya estamos (semi) instalados en él. Como os comenté en la primera parte, aquí los pisos son para entrar a vivir “ya”, asi que aquí estoy, en mi nuevo piso, aún rodeada por unas cuantas cajas llenas de cosas que no sé ni de dónde han salido (3,5 años en el último piso + lo que ya teníamos acumulado de antes = horror).

Todo este proceso ha servido para refrescarme la memoria sobre todo lo que hay que hacer y organizar para alquilar un piso y llevar a cabo la mudanza. Ha sido una semana de mucho estrés, poco dormir, y mucho cargar (aunque con ayuda de amigos esto último nos resultó bastante más fácil).

Os paso a explicar mi experiencia…

1. “Me lo voy a pensar…”

Como comentaba en mi anterior post y más arriba, en Londres los pisos de alquiler son para entrar a vivir “ya”. Y con “ya” me refiero a la semana que viene o dos semanas como mucho. Por supuesto que hay algún que otro piso que puede tener un plazo de un mes, o incluso seis, pero es muy poco frecuente. Como ya comenté, la demanda de alquiler en Londres es altísima, en parte porque poca gente viene a comprarse una casa y a vivir a esta ciudad para siempre (o al menos en principio…), con lo que todo el mundo quiere alquilar.

Aquí no es costumbre ver un piso, pensárselo, ver otro, otro más, pensárselo un poco más… más que nada porque la mayoría de pisos se alquilan en cuestión de días desde que salen al mercado. Como ejemplo os puedo poner mi piso actual. Fuimos las primeras personas en verlo y nada más terminar la visita le confirmamos a la mujer de la agencia que nos quedábamos con él. Y de hecho, fuimos los primeros porque tuvimos la suerte de llamar para otro piso que nos dijeron que ya estaba alquilado, y nos comentaron que hacía un par de horas les había llegado otro muy parecido que no había salido al mercado aún. Nos dieron cita para ver el piso al día siguiente, asi que básicamente se alquiló en menos de 24 horas.

Puede que haya agencias o caseros que se tomen las cosas con más calma, pero aquí se centran en el dinero y en la persona que les pueda asegurar un ingreso sobre ese piso cuanto antes, por lo que si algo os gusta mucho, confirmadlo inmediatamente o al día siguiente como mucho. Lo mejor es cogerse un día entero para ver pisos y ver cuantos más mejor en ese día para así poder confirmar esa misma noche a los agentes/caseros.

2. La primera impresión cuenta mucho.

Alguna que otra agencia o casero me ha contado historias para no dormir sobre inquilinos problemáticos (que han llevado a denuncias, cambios de cerradura, etc), y en mi experiencia la primera impresión que una agencia o casero se lleva de ti, es muy importante. Aparte de lo obvio, también por lo que he comentado arriba; si se llevan una buena impresión y hacéis buenas migas con ellos, es posible que estén dispuestos a ser un poco menos estrictos con los pepeleos y requisitos que normalmente suelen requerir. Si detectan algo raro o no les inspiráis confianza, puede ser que la excusa de “es que ya está apalabrado” surja, o quizás surja algún “problema” durante el papeleo que os deje sin el piso.

Tampoco digo que haya que ir vestido de gala y con un fajo de billetes en la mano; me refiero simplemente a una buena impresión general, como cuando vais a hacer una entrevista de trabajo. Es importante que os perciban como personas responsables, sensatas, y fáciles de tratar. Os parecerá algo obvio, pero no os podéis imaginar la cantidad de gente que se presenta a los pisos como si les hicieran un favor a los caseros/agencias. Aquí es más bien al revés, y os aseguro que si causáis muy buena primera impresión tendréis muchísimo terreno ganado.

3. Lo que me piden para alquilar este piso no tiene sentido.

O lo que yo llamo, el bucle absurdo. Ahora mismo no tengo problemas con esto porque ya llevo en Londres bastantes años, pero la primera vez que quise alquilar una habitación en un piso fue toda una odisea. Encontré la habitación que quería, en la zona que quería y por el precio que quería (más o menos). Hasta ahí todo bien. La habitación se alquilaba a través de una agencia inmobiliaria, que para alquilarme la habitación me pedía lo que aquí se llama “proof of address”, que quiere decir “prueba de residencia”, osea, un papel que confirme tu actual domicilio en el Reino Unido.

Ahora os preguntaréis: ¿cómo voy a probar domicilio alguno si precisamente estoy intentando alquilar esta habitación para tener uno? Pues ese es precisamente el problema a la hora de alquilar por primera vez en Londres con algunas agencias o caseros. Algunas son más “abiertas” que otras a la hora de pedir este documento (que puede ser una factura de luz, el contrato del piso anterior, un extracto del banco, etc), y básicamente, si te ven con buenos ojos y buenos ingresos, están dispuestos a hacer un poco la vista gorda. En realidad no tengo ninguna respuesta a esta pregunta, porque en mi caso tuve suerte con la agencia que me tocó y finalmente estuvieron dispuestos a pasar por alto ese “problema” y dejarlo un poco off the record, simplemente porque les caí bien y ya tenía trabajo y cuenta corriente, pero solo quería comentarlo porque es un problema con el que os podéis encontrar.

4. Solo les falta pedirme un análisis de sangre…

Otra cosa que me sorprendió mucho es la cantidad de información que las agencias y caseros te piden. Depende mucho de quién alquile el piso, pero por regla general no es raro que a la hora de alquilar un piso te pidan (no todo en todos los casos, aquí recopilo todo lo que me han llegado a pedir en total):

  • “Proof of address”, como he comentado más arriba.
  • Confirmación escrita de tu empresa de que trabajas para ellos, con tu tipo de jornada, contrato (temporal o permanente) y tu sueldo.
  • Confirmación de tu banco de que podrás permitirte el alquiler del piso (revisan tu cuenta, tus ingresos en el último año, tus tarjetas de crédito, etc).
  • “Credit check score”, que básicamente consiste en mirar si tienes deudas, cuánto has estado viviendo en tu piso anterior (si te mudas mucho en un solo año puedes tener problemas), cuánto llevas en tu actual trabajo, tu cuenta corriente, y mil cosas más.
  • Las nóminas de los últimos (de 3 a 6) meses.
  • Tu “criminal record”, por el que además tienes que pagar tú mismo, en el que la policía confirme que no has tenido nunca problemas con la justicia.
  • Referencias de tu empresa o tu jefe, que confirme si eres de fiar, si te recomendarían como inquilino.
  • Referencias de tu banco, que confirme que nunca pagas tarde (puede ser cualquier factura, el gasto de la tarjeta de crédito, etc). Es diferente a lo anterior del banco porque esto lo habla directamente el casero o la agencia con el banco.
  • Referencias de tu último casero (mínimo uno) que confirme que siempre has pagado el alquiler a tiempo, que no has dado ningún tipo de problema, etc.
  • En algunos casos, referencias de amigos o familiares que confirmen, otra vez, que eres de fiar, de buen carácter, etc.

Como he dicho, puede que no os pidan todo esto, ya que depende mucho de la agencia o casero; algunos se conforman con la referencia del casero y la del banco, pero otros pueden ser más quisquillosos. Depende mucho de las experiencias que hayan tenido con inquilinos anteriores.

5. Ya saben que no soy una criminal. ¿Qué más quieren de mí?

Aparte de todo lo que he comentado en el punto anterior, os pedirán por regla general, el depósito (que suele ser la misma cantidad que un mes de alquiler), además de un mes de alquiler por adelantado. Si ven algún tipo de irregularidad en los puntos que he citado arriba, puede que os lleguen a pedir hasta 6 meses de alquiler por adelantado, aunque no suele ser extremadamente común.

Aseguraros de preguntarle al casero qué DPS (Deposit Protection Scheme) utiliza. Es algo requerido por la ley y que os asegurará que una vez os vayáis del piso, si no habéis causado ningún desperfecto y siempre habéis pagado el alquiler, se os devolverá la fianza por completo. Es un tercer partido, por lo que aunque el casero se “sacara de la manga” desperfectos o problemas no podría quedarse con vuestro dinero.

6. Por fin el dichoso contrato

Aseguraros de leer bien el contrato porque alguna que otra vez nos hemos llegado a encontrar claúsulas con las que no estábamos de acuerdo y que hemos pedido que se modificaran, como por ejemplo, que el casero se reservaba el derecho a entrar en el piso sin previo aviso, cosa a la que yo al menos no estoy dispuesta en absoluto.

Aseguraros de que figura de cuánto tiempo es el contrato, la cantidad del alquiler mensual, cuándo os lo van a cobrar, etc. Pero sobre todo echadle un ojo al “notice” que tenéis que dar para iros del piso. El “notice” es básicamente el tiempo de antelación que le tenéis que dar al casero para iros del piso. Es decir, no podéis levantaros un día y decir que habéis encontrado un piso mejor y que os vais dentro de una semana. Lo normal suele ser uno o dos meses de antelación, aunque algunos caseros son bastante flexibles, sobre todo si saben que su piso es apetecible y que lo van a volver a alquilar rápidamente (que fue nuestro caso con el último piso), o si encontráis vosotros mismos a una persona que quiera alquilar vuestro piso anterior en cuanto os vayáis.

Algunos caseros y agencias también piden “direct debit”, que es básicamente la orden que le das a tu banco para que tal día del mes pague tal cantidad a tal cuenta. Otros prefieren que lo hagas tú mismo todos los meses entre tal y tal día, esto depende muchísimo de cada caso.

7. LA mudanza

Una de las razones por las que nos quedamos tanto tiempo en el piso anterior aunque ya hacía tiempo que se nos había quedado pequeño, fue porque básicamente nos daba una pereza enorme el hecho de mudarnos en sí. Es una pesadilla. Para empezar por todo el proceso de búsqueda, papeleo, referencias, etc que he comentado antes, y por otra parte porque hay que cambiar muchísimas cuentas de utilities (agua, gas, luz, etc). Si os vais de un piso aseguraros de que cerráis todas las cuentas de utilities y que pedís una última lectura de los contadores para que os manden la última factura, o sino, aunque os registréis en otra dirección, le estaréis pagando las utilities al nuevo inquilino de vuestro piso anterior.

Todo esto es única y exclusivamente vuestra responsabilidad, a no ser que las facturas vengan a nombre del casero o de la agencia, que en ese caso significaría que son ellos los que tienen que hacer todo esto, pero suele ser raro. Si no estáis seguras, preguntad a vuestra agencia o casero Y a las agencias de utilities.

8. Desplazamiento de punto A al punto B

Está claro que cada uno se monta la mudanza como quiere, pero yo personalmente prefiero pagar un poco más y hacer el proceso lo menos traumático posible. Para empezar, tenéis que dejar el piso anterior limpio, y si estáis estresadas empaquetando y haciendo papeleos, lo que menos os va a apetecer (y probablemente no tengáis mucho tiempo) es poneros a fregar, asi que os recomiendo que contratéis a una profesional (o una empresa) de limpieza que os venga a hacer la última limpieza. Esto es útil especialmente cuando también os vais a llevar muebles del piso.

Otro imprescindible en las mudanzas en Reino Unido es el “man with van” o “man and van”, que es básicamente, un hombre con una furgoneta o un camión que os ayudará a hacer el traslado. Tengo que confesar que la primera vez que escuché este término me costó tomármelo en serio, pero es un término oficial para este tipo de servicios (de verdad). Depende mucho de lo que necesitéis y cuántas cosas tengáis; nosotros por ejemplo teníamos muchos muebles (cama incluida) y necesitamos lo que aquí se llama “Luton van” que es más grande que una furgoneta de toda la vida. En algunos casos también podéis elegir si queréis simplemente el transporte, si queréis que el conductor os ayude a subir y bajar cosas, o si queréis más de una persona que os ayude. El precio obviamente variará según lo que necesitéis, y puede ir desde las £15 por hora (con un mínimo de dos horas de servicio) por el servicio más simple hasta un total de más de £100-£150 si necesitáis mucha ayuda y espacio. Un buen sitio para encontrar un “man with van” es Gumtree.com.

Y hasta aquí la segunda y última parte de las entradas sobre Cómo alquilar piso en Londres (y no desesperar en el intento). Espero que os haya resultado interesante y útil; si tenéis alguna duda o se os ocurre algún punto que no haya incluido, no dudéis en dejarlo en los comentarios.

Un abrazo,

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4 comentarios

  1. Me ha encantado! No he buscado piso en Londres, pero si en otras grandes ciudades y la verdad es que es alucinante lo que te piden sobre todo en pisos que están bien y por lo tanto pueden exigir una persona de buena conducta.

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  2. Nosotros alquilamos en Leicester menos requisitos por n ser Londres, mas facilidades y ciudad pequeña! A Londres vamos algún fin de semana que nos apetece salir a los museos, shopping o a cenar a un buen restaurante.
    Besos

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  3. Pues lo dicho… me vienes bien! me siento reflejada en tantas cosas, y encima te gusta el maquillaje y veo que controlas…
    voy a seguir navegando por tu blog a ver que sabes de los puntos del boots jaja que me hice la tarjeta no hace mucho!

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