La belleza está -de verdad- en el interior (o cómo conseguir una piel sana)

Hace poco pregunté en Twitter si interesaría un post sobre la alimentación y como ésta afecta al estado de nuestra piel, y dadas las respuestas positivas recibidas, he aquí la entrada. Este va a ser un post bastante largo, asi que lo he dividido entre la parte teórica y la parte práctica, por si os interesa más una que la otra. También he intentado resumir todo lo más posible (sobre todo la parte teórica, podría estar horas hablando de eso) para que la entrada sea menos pesada.

Tengo que confesar que hasta que empecé a interesarme realmente por el mundo de la belleza, nunca me paré a pensar la relación entre ésta y la alimentación. Obviamente siempre he sabido que todo lo que comemos y hacemos afecta de alguna forma a nuestro cuerpo, pero la verdad es que tampoco era consciente de cómo de cierto es ese dicho de “somos lo que comemos”.

Hace unos meses, por unos problemas de salud que no vienen al cuento (nada grave), descubrí por casualidad que era (o me había convertido…) en intolerante a la lactosa. Fue ahí cuando realmente empecé a interesarme más profundamente por los efectos que cada alimento puede tener en nosotros. Después de buscar, leer, investigar y casi diría que estudiar, durante todos estos meses he descubierto no solo nuevos alimentos que me encantan, sino una nueva forma de ver la comida y realmente saber lo que cada cosa me aporta. Al mismo tiempo, he descubierto alimentos que afectan muy directamente al estado de nuestra piel, y aunque es una pena que no me haya hecho una foto del antes y el después, os puedo confirmar que tengo la piel mil veces mejor que antes, podría decir que casi perfecta. Obviamente todos somos humanos: unos días tengo más ojeras que otros, me sale el típico granito recluído o alguna que otra rojez, por supuesto, pero no os podéis imaginar la diferencia tanto en la textura, como en la suavidad o incluso el tono de la piel. Ningún producto de belleza (y he probado muchos, creedme, desde los más baratos hasta los más ridículamente caros) ha conseguido darme los efectos que he conseguido con el cambio a una dieta que yo llamo, inteligente y documentada. Además de incluir en mi dieta todos los alimentos que mencionaré más abajo, llevo una rutina bastante estricta de alimentación: no tomo nada procesado (o MUY rara vez), llevo un consumo mínimo de azúcar (sobre todo refinado, casi ni lo pruebo), como pescado dos veces a la semana por lo menos, no tomo lácteos ni arinas refinadas, tomo muchísima verdura, etc.

Obviamente no soy nutricionista (ni aspiro a ello en absoluto) pero por suerte sí tengo acceso a personas que lo son, y además soy un poco obsesiva en lo que a documentación se refiere; si me intereso por un tema es un no parar de investigar, casi a diario, y estudiar a fondo el tema, sea cual sea. En este caso ha sido el de la alimentación y cómo ésta afecta al órgano más grande nuestro cuerpo: la piel.

La parte teórica: entender la piel y por qué necesita ciertos alimentos

Para razonar por qué ciertos alimentos son buenos para la piel, se necesita entender cómo ésta funciona. Si no os interesa esta parte científica, podéis ir a la parte práctica que está más abajo.

La piel consiste de varias capas: la epidermis (la capa exterior de la piel, la que tocamos), la dermis (la segunda capa) y el tejido subcutáneo (Wikipedia). Aunque os suene un poco ridículo, pensad en una sandía: la corteza verde sería la epidermis, la parte blanca la dermis, y la “carne” sería el tejido subcutáneo (o hipodermis):

La epidermis contiene varias capas, y la última de ellas, llamada capa basal, contiene dos tipos de células: melanocitos (que determinan el pigmento de la piel) y queratinocitos, que como dice el nombre, producen queratina (Fuente: Skin Science). La parte llamada dermis está compuesta por proteínas, glándulas sebáceas, colágeno, tejido elástico, ácido hialurónico y mil “ingredientes” más. El colágeno que contiene esta capa es el del tipo I, que por cierto, es el más abundante en nuestro cuerpo y si tenemos en cuenta su “fuerza” al gramo, es más fuerte que el acero (Fuente: National Center for Biotechnology Information). Sí, habéis leído bien, acero.

El colágeno es básicamente lo que mantiene nuestra piel tersa. Cuando nacemos tenemos muchísimo colágeno, pero éste va disminuyendo a lo largo del tiempo (por eso la piel de los bebés está tan tersa y la de los ancianos, no tanto). En el proceso de, llamémosle, la ley de la gravedad, el tejido elástico de la piel es el que tiene la mayor responsabilidad. Está compuesto por elastina, una proteína que mantiene nuestra piel, obviamente, elástica. Al hacernos mayores vamos perdiendo la cantidad de elastina que mantiene nuestra piel elástica, y además la exposición prolongada al sol puede incluso acelerar este proceso al dañar estas fibras. (Fuente: Medicinenet) De ahí la importancia de usar protección solar a diario, aparte de enfermedades más importantes como el cáncer de piel. Por suerte, hay ciertos alimentos que proporcionan a nuestra piel los ingredientes necesarios para ralentizar este proceso y disminuir los daños, e incluso protegernos directamente del sol.

Pero si estamos hablando de factores que dañan a nuestra piel, no nos podemos olvidar de los radicales libres. Los radicales libres son átomos o moléculas con un electron “sin pareja” en la parte exterior. Esto hace que vuelvan inestables y que intenten recuperar esa “pareja” de otra molécula o átomo, causando así una cadena de reacciones químicas que afectan a nuestra piel. (Fuente: Health Check Systems). Y ahí es donde entran en acción los antioxidantes (por ejemplo las vitaminas C y E). Básicamente, la función de los antioxidantes es la de “donar” ese electron que les falta a las células, evitando así esa inestabilidad creada por “buscar su pareja” y las reacciones que esto desencadena. Los antioxidantes no se vuelven radicales libres al “donar” electrones porque son estables en cualquiera de sus formas. (Fuente: Health Check Systems). Por ello, es muy importante mantener una dieta rica en antioxidantes, combinada si se quiere, con productos de belleza que también los contengan, para así proteger la piel por dentro y por fuera.

Obviamente además de esto hay que tener en cuenta otros muchos componentes que nuestra piel necesita, que citaré de forma breve en la parte práctica del post, aquí debajo.

La parte práctica: alimentos que ayudan a mantener una piel saludable

Como he comentado en la sección anterior, por suerte existen alimentos que pueden proporcionarnos las herramientas necesarias para mantener una piel fuerte y sana. Al fin y al cabo, es mejor prevenir que curar, o al menos eso pienso yo.

1. Tomates

Los tomates contienen los cuatro mayores carotenoides: alfa y beta carotenos, luteína y licopeno. Especialmente tienen una cantidad altísima de licopenos, que son los que tienen las mayores propiedades antioxidantes de todos los carotenos y de hecho nos protegen de las quemaduras de sol y rayos UV. Básicamente los tomates son una bomba de vitaminas A, C y E. Sin pelar mantienen muchas más de sus propiedades. (Fuente: Web MD) Asi que, ahora que es verano, nos os lo penséis dos veces a la hora de haceros un gazpacho.

2. Aguacates

Este alimento es un pobre malentendido. El miedo a la grasa que contienen está muy generalizado, pero en cantidades normales incluidos en una dieta saludable, los beneficios que estos pueden aportar superan con creces (el menos desde mi punto de vista) a los aspectos negativos. Tienen un alto contenido de vitamina E y bito-sisterol, que por cierto también reduce los niveles de colesterol. También contiene luteína, otro antioxidante muy potente (también buenísima para los ojos), como hemos dicho más arriba. También contienen vitamina A y grasas esenciales para nuestro cuerpo (grasas esenciales no son lo mismo que la grasa de una hamburguesa del McDonalds). A que no suena tan mal eso del guacamole ahora? (Fuente: Suite 101)

3. Frutos secos (nueces, cacahuetes, almendras, pistachos, y toda su familia)

A los pobres frutos secos les pasa lo mismo que al aguacate: la gente los evita porque supuestamente, engordan. Yo los tomo como snack al menos dos veces al día (tampoco me vuelvo loca, me tomo un puñadito, ojo) y más de una persona me ha dicho que cómo puedo comer eso, con lo que engorda, mientras se zampan una bolsa entera de patatas fritas. Pues bien, las nueces son, por decirlo de alguna forma, la superfood para la piel. Contienen todo tipo de vitaminas, calcio, fribra, ácidos Omega 3 (que no solo son súper esenciales para la formación de colágeno sino que además reducen inflamaciones), calcio, potasio, zinc, fósforo, magnesio, hierro… nombrad cualquiera de los ingredientes esenciales para la piel (y nuestra salud en general), los frutos secos lo tienen.

Las almendras por ejemplo, tienen muchísima vitamina E, B2 y calcio. Y según algunos estudios, pueden incluso prevenir las canas. Las nueces (mis favoritas) tienen una cantidad impresionante de Omega 3, que aparte de ser buenísimo para la salud (ayuda a disminuir los efectos de la artritis), previene que la piel se “desescame”, y también el eczema. Asi que la próxima vez que tengáis que elegir entre una bolsa de frutos secos o unas palomitas para ver una película, quizás os lo penséis dos veces. (Fuente: HBS Foods)

4. Salmón

Contiene también una alta concentración de Omega 3, así como otras vitaminas y minerales muy esenciales para la piel. Además, contiene astaxancina, un nutriente que ha sido estudiado muy extensamente debido a sus propiedades de antienvejeciemiento. También contiene muchas proteínas (recordad que el colágeno es una proteína), y es buenísimo para nuestro sistema inmunológico. Por cierto, muchos estudios afirman que el consumo asiduo/prolongado (que no excesivo) de Omega 3 puede reducir el riesgo de cáncer de pecho hasta en un 30%. (Fuente: Meschino Health)

5. Brócoli

Más que por engordar, este alimento es más bien un alimento, para muchas personas, con un sabor poco apetecible. Personalmente, antes de aprender todo esto, nunca pensaba en el brócoli a la hora de hacer la compra, pero ahora intento comerlo al menos una o dos veces por semana. Contiene glucofanina, diindolylmetano, betacarotenos, selenio, vitaminas C, A y E (que por cierto también proporciona brillo a la piel), zinc, potasio y aminoácidos (muy esenciales para la piel, entre otros). Todos estos nutrientes, además de tener propiedades antioxidantes, son potentes anticancerígenos. Por si fuera poco, la presencia de vitamina C, sulfuro (sí, el bueno) y ciertos aminoácidos lo convierten en un detoxificante ideal, y ayudan a prevenir los desórdenes digestivos. El brócoli también ayuda a mantener los huesos y los ojos sanos. Es básicamente otra superfood. Yo me hago unos woks enormes de brócoli y muchas otras verduras con un poco de proteína (pollo, ternera, etc) a menudo, son súper fáciles y rápidos de hacer.

6. Pollo

Es una buenísima fuente de proteínas, y su contenido en grasa es mínimo, sobre todo si hablamos de una pechuga de pollo (sin piel, por supuesto). Contiene niacina (vitamina B); 113 gramos de pollo nos proporcionan el 78% de la cantidad recomendada de niacina al día. También contiene selenio, buenísimo para el metabolismo y el sistema inmune. Por eso, las ensaladas o los wok de pollo con verduras son una buenísima elección, sobre todo para las personas que están a dieta, ya que proporciona la proteína que le puede faltar a “lo verde” de nuestro plato. Básicamente esta combinación no solo es baja en grasa sino que además nutre y protege la piel. (Fuente: WH Foods)

7. Té verde

Cuántas veces os habéis preguntado por qué la muchos asiáticos tienen una piel envidiable? Bien, no digo que esta sea la única razón, seguramente haya muchos otros motivos, pero desde mi punto de vista el té verde tiene todos los puntos para ser una de las razones. Según muchos estudios, el té verde es como una “fuente de juventud”. Me explico: el té verde contiene cantidades muy abundantes del polifenol EGCG. Este polifenol es básicamente un regenerador de células en el estado más puro, y es que además, no solo nos proporciona antioxidantes sino que además ayuda a la regeneración (es decir, que las células de la epidermis tardan menos en renovarse) y atención, reduce las cicatrices y previene el cáncer. Asi que la próxima vez que estéis dudando entre una Coca Cola y un té verde, ya sabéis qué hacer. (Fuente: Science Daily)

8. Fresas

Mi fruta favorita, sin duda. Aparte de estar riquísimas, son una fuente inigualable de vitamina C. Incluso comparándolas con las naranjas: 100 gramos de fresas contienen 10 mg más de vitamina C que 100 gramos de naranjas. También contienen vitaminas A y B6, fibra, potasio, folato y flavonoides. Como hemos comentado antes, todo esto es muy esencial para mantener una piel sana y protegerla de daños (radicales libres, por ejemplo), pero además contribuyen a prevenir enfermedades del corazón y el cáncer. Además, ayudan a reducir las rojeces, calman la piel quemada por el sol y eliminan las decoloraciones en los dientes. Yo me tomo casi todas las mañanas un smoothie (que es una especie de puré) de fresas, con leche de soja y semilla de lino triturada (sino es difícil que el cuerpo la absorba) para empezar el día con un buen chute de antioxidantes y proteínas. (Fuente: iOne Health).

9. Chocolate

Sí! Chocolate. Pero no la tableta de Milka de toda la vida. Para que el chocolate nos proporcione beneficios para la piel tiene que estar presente en al menos una concentración del 70%. El chocolate negro contiene flavonoides, que son antioxidantes y antiinflamatorios súper potentes, con lo cual, es perfecto para piel inflamada (ya sea por el sol, alguna infección, etc) y para luchar contra los radicales libres. Además algunos estudios sugieren que el chocolate reduce la presión sanguínea e incluso el colesterol (el malo) en un 20%. Eso sí, siempre se debe tomar con moderación. Una onza o dos al día de chocolate negro sería lo ideal. Mi favorito es el chocolate con 90% de cacao de Lindt. (Fuente: Web MD).

10. Agua

El cuerpo humano está compuesto de agua entre un 55 y un 75%. Aparte de ser un líquido totalmente esencial (para vivir, más que nada), proporciona muchos beneficios a la piel. Como hemos dicho antes, la piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, y como tal, necesita del agua para funcionar bien, ya que la deshidratación puede contribuir a una piel seca. Por ello, bebiendo las cantidades necesarias de agua al día, nos aseguramos de que nuestra piel de mantenga hidratada, mejora su elasticidad y ademas regenera las células y los tejidos. Yo procuro tomar al menos dos litros al día, siempre tengo una botella en mi escritorio de la que voy bebiendo a lo largo del día. (Fuente: Live Strong).

Y hasta aquí lo que a estas horas y alturas, parece más un artículo que un post. Como he dicho antes, no soy, ni mucho menos, una experta en nutrición ni procuro serlo, pero creo que con un poco de interés y mucha investigación, he obtenido al menos los conocimientos básicos para escribir esta entrada. Como he dicho antes, creo que el dicho de “somos lo que comemos” es totalmente cierto, y el cambio que mi piel ha dado en estos últimos meses está aquí para demostrarlo. No sé si recordaréis que hace unos meses (Febrero, si mal no recuerdo) comenté en Twitter que iba a hacer un “experimento”. Pues bien, este era el experimento, y los resultados en mi caso hablan por sí solos. A estas alturas puedo decir que aparte de tener la piel muchísimo mejor, mi estado de salud y energía han mejorado significativamente.

Con este post no quiero decir que las cremas y productos con antioxidantes no sirvan de nada. Todo lo contrario: creo plenamente que utilizar productos con antioxidantes y protección solar son una garantía de peso para una piel saludable (y bonita) en el futuro, pero los productos que nos aplicamos atópicamente no llegan a traspasar todas las capas de la piel, por lo que es ahí donde una dieta saludable y rica en alimentos que ayudan a mantener el buen estado de la piel, juegan un papel importante. Si combinamos cosas buenas para la piel por dentro y por fuera, tenemos una probabilidad mucho mayor de evitar arrugas, manchas, decoloraciones, la famosa “ley de la gravedad”, y sobre todo, enfermedades como el cáncer.

Por supuesto existen muchísimos otros alimentos que son buenísimos para la piel, pero teniendo en cuenta que en este mismo momento, llevo escritas unas 2600 palabras, creo que sería buena idea dejarlo para otro día.

Ahora viene cuando sois vosotras las que escribís. Contadme: tenéis en cuenta la comida a la hora de cuidar vuestra piel? Notáis en vuestra piel los efectos de una semana de comer sano (o totalmente no sano)? Cómo cuidáis de la salud de vuestra piel? Hay algo que os haya parecido especialmente curioso en este post? Soy todo oídos (u ojos, en este caso).

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39 comentarios

  1. Me encanta el post! Super documentado!!!! Te añadire k ademas la zanahoria es buenisima para estimular el bronceado igual k el tomate y en funcion de si esta cruda o cocida, puede aliviar el estreñimiento o una indigestion.
    Me encanta el post!!!!

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  2. Hola wapa! Lo primero de todo, felicidades por el post! Me ha parecido estupendo. Yo padezco de dermatitis atópica y llevo mucho tiempo investigando sobre los problemas de la piel, causas y demás… Fue entonces cuando empecé a ser consciente de lo importante que es cuidarse bien por dentro. En este caso, uno de los causantes es la deshidratación de la piel. Y a pesar de que los médicos nunca me han asegurado que X alimentos causen eczemas, comencé a hacer mi propia investigación al respecto. Empecé a beber varios litros de agua al día y a intercambiar alimentos y bebidas que hacían que mi piel reaccionara de una manera y de otra. Saqué conclusiones, pero es un tema complicado, así que tengo que combinarlo con cremas, bañitos en la playa y estar relajada… Ahora vivo en Londres y estoy aprovechando para probar productos como el agua de aloe vera y otros alimentos, a los que en España no tenía acceso. En fin, que como me descuide escribo yo otro post;) Estoy totalmente de acuerdo contigo. Cuidarse por dentro ayuda a sentirme mucho mejor anímicamente y a estar más guapa. Un beso.

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    • No podría estar más de acuerdo con tu última frase Beita! La verdad es que tenemos suerte porque en Londres hay una variedad enorme de todo, hasta las cosas más raras!

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  3. me encanto el post!!! y si tmb hacemos una pequeña hortaliza para q obtengamos productos orgánicos y mas frescos , por cierto dicen q las guayabas son ricas en antioxidantes combatiendo asi el envejecimiento prematuro de la piel

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  4. Nunca me paré a pensar en la piel, pero todos esos alimentos, menos el aguacate, que lo tomo pocas veces (y siempre en forma de guacamole!) suelo consumirlos casi a diario muchos de ellos, porque soy una asidua al método montignac desde hace muchos años (no sé si has oído hablar de él, pero me parece perfecto para comer bien, en cantidades generosas que no excesivas y mantener un peso estable y sin altibajos).
    Por desgracia he tenido que dejar los frutos secos de lado por la ortodoncia que llevo puesta, y no veas cuantísimo los echo de menos!! Pero bueno, a partir de octubre volveré a poder comerlos!!
    Yo en lugar de hacer wok cuando hago pollo con verduras varias lo suelo hacer en plan chino, cocinando con salsa de soja y sin usar sal, y acompañado con arroz negro, que contiene una cantidad brutal de fibra, y a mi la verdad es que me gusta más que el arroz normal, tiene mucho más sabor para mi gusto. Con este plato tienes proteína, verde e hidrato del bueno!

    El brócoli me gusta hasta cocido, con un poquito de aceite crudo macerado en ajo es perfecto para acompañar cualquier carne, pero me va más en invierno que ahora.

    Algo que tomo siempre para mejorar el estado de las uñas y del pelo es el germen de trigo y la levadura de cerveza, y no es que haga grandes milagros pero sí tengo la sensación de que el pelo me cae menos y las uñas las tengo algo menos quebradizas, así que pongo siempre una cucharadita de cada en el desayuno. Podrías añadirlo a tu smoothie, que por cierto, me parece una fantástica idea para tomar leche de soja, que no he conseguido que me guste.
    He conseguido comer yogures de soja echándole un poco de canela para disfrazar el regusto que deja la soja, a ver si con tu smoothie consigo también tomar leche de soja.

    En fin, no me enrollo más, porque desde luego este tema da muchísimo de sí …

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    • Con el smoothie yo al menos no la noto nada, pero también es cierto que llevo muchos meses con ella y que además el sabor me encanta, ahora no soporto el olor de la leche, supongo que me habré acostumbrado! Un abrazo y gracias por comentar Aldara, y no te preocupes por enrollarte, me encantan los comentarios largos y leeros 🙂

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  5. Estoy completamente de acuerdo con cada uno de los puntos que has tratado en el post. Yo noto muchísimo si he tenido unos días de “excesos” con respecto a la comida y una de las primeras razones es porque noto mi piel muy distinta. Al igual que tú, siempre, siempre, tengo una botella de agua en mi mesa de trabajo e intento comer casi todos los alimentos que has mencionado (menos el aguacate, que todavía no somos muy amigos >_<').

    Muchas gracias por compartir este post tan completo con nosotras 😉

    ¡Un beso!

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    • Sí, a mí era lo que me pasaba, pero con la intolerancia a la lactosa era aún más heavy, porque era comerme un helado y pasarme dos días fatal del estómago y encima me salían brotes en las mejillas 😦 Imagínate el cuadro…

      Por cierto el aguacate, si te gusta el ajo, lo que puedes hacer es hacerte un guacamole con mucho condimento, por si lo que no te gusta es el sabor. Si lo que no te convence es la textura, ahí ya es más difícil xD

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  6. Me ha encantado este artículo.
    Yo siempre he prestado mucha atención a mi alimentación, más desde hace poco más de un año por un tema de salud (que tampoco viene al caso, como el tuyo, jjj) y, desde que he cambiado mi dieta, además de deshacerme de los kilos que se me habían instalado encima por ese problema, tengo la piel mil veces mejor, menos reactiva, más luminosa, …como sime hubiera quitado los años que la enfermedad me puso encima.

    Somos lo que comemos, sin duda, y hacemos más si elegimos una buena dieta y nos deshacemos de hábitos insanos, que manteniendo esos hábitos y comprándonos la crema más cara del mundo. Si añadimos a una buena dieta un buen tratamiento, nuestra piel nos lo agradecerá.

    Un abrazo!!

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    • Lo mismo, yo noto la piel mucho menos reactiva, a todo, es como si hubiera ganado “fuerza” y fuera menos sensible a factores externos, y de verdad creo que tiene una relación directa con este cambio de alimentación.

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  7. Un post muy interesante! no ha sido tan teórico…me ha parecido muy práctico y aplicable al día a día…te puedo preguntar cómo supiste que eras intolerante a la lactosa? he tenido algunos problemas digestivos concretos, con determinadas crisis y no ningún especialista ha sabido darme una respuesta…deje de tomar lactosa y parece que la cosa va mejor…no sé, ando un poco perdida…
    enhorabuena por el artículo, me interesa mucho el cuidado por dentro también!! gracias por tu dedicación…
    ana

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    • Hola Ana! Pues fui al médico por otra cosa y me hicieron unas pruebas que dieron con esto, básicamente. Te puedes hacer las pruebas de la comida en Espanya? No estoy segura de si las paga la seguridad social.

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      • TEndré que preguntar porque no lo sé…pero los médicos la verdad es que no me ayudaron mucho, le restaron importancia cuando realmente lo estaba pasando bastante mal…por ahora voy bien pero intentaré acudir a un especialista con el seguro privado del trabajo…veremos qué tal! gracias por todo!

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      • Hola Ana, he leído tu comentario y he decidido contestar x si t sirve de ayuda. Para saber si tienes intolerancia a algún alimento es mejor que vayas a un medico que se dedique a la kinesiologia, homeopatia y terapias alternativas porque en la seguridad social no se ocupan de eso. Yo soy intolerante al trigo y hace años que me trata un medico especialista en eso que t he dicho y me va estupendamente. Te lo aconsejo totalmente.
        London, El post me ha encantado!estoy muy de acuerdo contigo!y mas las que somos intolerantes a algún alimento somos las que mas notamos la diferencia en la piel cuando dejamos de tomarlo. Saludos

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  8. Hola guapa! Muy interesante. Yo tb creo que que me sienta mal la lactosa, pero más que nada también es a la proteína de la vaca. Dejé de tomar lácteos y estoy probando leche de arroz y coco, que está buenísima además de darme mucha energía.
    Me gustaría aprender más de lo que puede sentar mal respecto a la lactosa. Me puedes pasar el enlace donde tú lo miraste?
    Muchas gracias por tu post, la verdad es que nuestra piel agradece mucho cuando le damos BUENAS VITAMINAS.

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  9. Genial post. Yo estudié nutrición en su día y te has explicado perfectamente. Desde luego hay muchísima gente que no tiene ni idea de lo que puede llegar a afectar lo que comemos diariamente en su cuerpo y su piel. Poco a poco la sociedad se conciencia más… Pero cuesta. Yo soy otra de las que tiene intolerancia a la lactosa 😉

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    • Pues gracias! Mientras lo escribía esperaba no decir ninguna burrada 🙂 Yo siempre me he cuidado, no he sido de comer comida basura ni nada parecido, siempre he mantenido una dieta sana, pero fue a raíz de todo esto que he contado que empecé a indagar más en el tema de una forma más específica, conociendo cada alimento, etc. Aquí en Londres hay dos tipos: los que viven de fish & chips y McDonalds o comidas preparadas o los que somos de comida orgánica/verduritas, etc, y tengo que decir que hay mucha diferencia dependiendo de la clase social… en fin que gracias por pasarte y por tu comentario Elizabeth!

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      • Jajaja! Lo sé! Cuándo estuve en Londres me alimente a base de la cadena “Eat” xDD

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  10. Qué buen post y cómo te lo has trabajado! Por supuesto que la alimentación se nota (y mucho) en la piel. Lo cierto es que yo nunca me tomado un alimento conscientemente pensando en sí pero si que en general como bastante bien y equilibrado y siempre me han dicho que tengo una piel muy bonita así que en un gran porcentaje seguro que es el reflejo de lo que como. Cómo en todo lo demás, comer sano es vital.
    Besos desde…

    rachelpretzel.wordpress.com

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    • Gracias! Probablemente tu piel sea fruto de eso, la verdad es que poca gente he visto que coma fatal y que tenga una piel bonita, no sé, aunque no tengan granitos suelen tener poros dilatados y la piel muy grasa, o al menos es la impresión que me da a mí!

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  11. Muchísisisimas gracias por un post así! Nunca me había parado a investigar qué alimentos son buenos para nuestra piel, así que a partir de ahora los incluiré todos en mi dieta!

    Lo que sí es verdad es que hace tiempo me di cuenta de cómo los alimentos afectan a nuestra piel. Antes solía comer muchísima comida rápida, bollería, dulces… y un sin fin de porquerías del estilo, hasta que me puse a dieta y sustituí todo aquello por fruta, verdura, proteínas… y ahora mi piel está perfecta! Ni un granito, ni una rojez… absolutamente nada! No solo he perdido mucho peso sino que ahora tengo una piel mucho más bonita.

    La idea del wok me ha encantado, btw!

    Besos!!!

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  12. Hola guapa, muy interesante el post. A mí justo esta semana me han diagnosticado intolerancia a la lactosa y a la fructosa… Un palo, vaia. Y me estoy agobiando porque veo que la mayoría de alimentos llevan o lactosa (está por todas partes) o fructosa (lo llevan todas las frutas y varias verduras, entre otras cosas). Tampoco puedo tomar yogures de soja porque la soja lleva fructosa… Pero he descubierto (a lo mejor te interesa) que hay una marca de lácticos que se llama Kaiku y que tienen una gama de color lila que son productos sin lactosa (yogures, leche, batidos, incluso queso!).

    Bueno, supongo que es cuestión de habituarse y crear nuevos hábitos (pero solo de pensar que la Nutella también lleva lactosa y no voy a poder comerla… me da de todo).

    Un beso

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  13. Muy buena entrada! Siempre me ha interesado mucho el tema, pero me da pereza infinita leer sobre estos tema llenos de tecnicismos que no entiendo. Gracias por hacerlo fácil. Yo suelo comer bastante sano, mucha verdura y pescado (de hecho, el salmón es mi comida favorita), pero de vez en cuando no puedo resistirme a los encantos del McDonald’s y la fast food. ¡La carne es débil, qué le voy a hacer!

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  14. Esta entrada es de 10!! De hecho he esperado a tener tiempo para leerla porque no quería hacerlo “por encima” como decimos. Creo firmemente que somos un reflejo de lo que comemos y de lo que nos cuidamos. Yo estoy en ello, son muchos años de malos hábitos como resultado de otras historias que no vienen a cuento. Y a pesar de que aun me falta camino por recorrer solo con el hecho de comer mejor hace que no esté siempre cansada y sin ganas de nada. Con el ejercicio igual, aunque aquí el camino a recorrer es un poquiiito más largo jajaja
    Me guardo la entrada como oro en barra, como muchas de las cosas que nombras (bieeen!!! ;-D) pero hay otras que las iré añadiendo poco a poco.
    Un besito!!!!

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  15. Genial post, me ha parecido superinteresante! Estoy totalmente de acuerdo contigo en que somos lo que comemos, está claro que una buena alimentación es la base para estar sano por dentro, pero también por fuera.
    Muchas gracias! =)

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  16. Yo tambien opino que la belleza en la piel esta en la alimentacion y con ejercicio , me refiero a correr en las mañas ayuda a la circulacion de la sangre , yo tambien procuro llevar una buena alimentacion lo que a mi me ha funcionado mucho es tomar jugos de zanahora en un vaso pequeño , y todos los dias ponerme una mascarilla de leche con miel , suavisa la piel y le da un bonito color , y tener pensamientos positivos como ” tengo la piel mas hermosa ” aunque todavia no lo sea o ” esta agua , o comiendo esto me dejara una piel muy bella” “no tengo granos” aunque se tenga unos poquitos increible pero funciona!!
    Muy bien increible blog ,muy cierto todo

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