Cuidado de las uñas y cómo pintarlas (bien)

Pues como con cualquier ritual de belleza, existe un proceso que nos lleva hasta los resultados que queremos. Tengo que confesar que hasta hace bien poco disponía de una lima y cuatro esmaltes que iba alternando, hasta que  por fin abrí los ojos y me di cuenta de que era imposible conseguir unas uñas perfectas solo con esas herramientas.

Después de investigar y sobre todo de acudir al evento de Olympia Beauty al que me invitaron como prensa, descubrí un mundo lleno “no solo de colores”. Al exponerme a un evento tan intenso y lleno de tantos productos, me convencí a mí misma de que había llegado la hora: desde ese mismo instante, tanto mis manos como mis uñas dejarían de ser ignoradas por completo. Y después de meses de investigar qué me gusta y qué me va bien, esta es mi forma de cuidarlas.

1. Limar y pulir

Para poder mantener unas uñas lisas y evitar que se queden enganchadas a cualquier prenda (de lana, medias, etc), no es un gran secreto que deben estar limadas. En estos momentos estoy utilizando una lima básica de Lena White, pero también tengo alguna de QVC que va bastante bien. Mi próxima inversión será una lima de cristal, que por lo que parece funcionan de maravilla y duran una eternidad.

Además de la lima, utilizo un pulidor. El que estoy utilizando es de O.P.I y el acabado es impresionante. Tiene dos partes: una para pulir y otra más suave para dar brillo. Aparte de proporcionar brillo a las uñas, este proceso crea una base perfecta para pintarlas, ya que alisa la superficie de la uña uniformemente y es más fácil que el esmalte se adhiera a ella. Ambos se pueden adquirir en Lena White.

2. Preparar

Aquí es donde cada una utilizará los productos que mejor le vengan dependiendo del tipo de manos /uñas/cutículas que se tengan (secas, débiles, cuarteadas, con arruguitas, desescamadas, etc).

Para hidratar las cutículas utilizo la crema Eight Hour Cream de Elizabeth Arden o el Cuticle Pen de Essie. Ambos proporcionan hidratación y protección a las cutículas y las dejan muy suaves. La crema no es específica para este uso, pero por recomendación de una manicurista lo probé, y la verdad es que en mi caso resulta milagroso (así como esta crema para otras cosas no me funciona tan bien como quisiera). El “bolígrafo” de Essie es muy cómodo de utilizar y además perfecto para llevar en el bolso si se necesita. Es uno de mis productos favoritos.

Después aplico una crema hidratante, en este caso la Avoplex High Intensity de O.P.I. Tengo que decir que esta crema es magnífica. Se absorbe con mucha rapidez, hidrata instantáneamente y se deshace de pieles secas en muy poco tiempo. Además su olor cítrico es muy agradable e intenso (cada vez que la utilizo cerca de alguien, se gira para ver qué es). Hasta ahora es la mejor crema de manos que he probado (en mi caso supera a las cremas de Neutrogena, Boots, Clarins, Dove y Nivea) y de momento no la pienso cambiar a no ser que alguna otra marca me soprenda mucho.

A continuación (adquirida recientemente) utilizo el endurecedor de uñas Mavala Scientifique. Se aplica sobre la punta de la uña con cuidado, ya que sus propiedades endurecedoras pueden actuar en nuestras cutículas y piel de los dedos, con lo que hay que hacerlo con cautela. Después, se deja secar durante un minuto más o menos, hasta que el producto penetre en la uña. Sobre él no puedo comentar mucho aún, pero si veo muy buenos resultados haré una review próximamente.

3. Base, esmalte y top-coat

Para que el esmalte dure más y se extienda uniformemente por la uña, es importante aplicar una buena base. Yo utilizo la Base Coat de O.P.I, y hasta ahora los resultados han sido bastante buenos (a diferencia del top-coat de O.P.I que me parece bastante malo). Se seca enseguida, es fácil de aplicar y con el resto de los productos da unos resultados bastante duraderos.

A continuación aplico el esmalte. Ahora mismo estoy utilizando mucho el número 5 de los Paint Pots de Ciaté. Este color me parece perfecto para cualquier ocasión y un clásico que nunca se pasará de moda ni será inapropiado en ninguna estación del año. Además el envase me parece precioso.

Por último, utilizo el Dry Fast Top Coat de Seche Vite. Este producto prometía ser milagroso pero en mi caso los resultados son solo buenos. Este producto hay que aplicarlo (a diferencia de otros top-coat) cuando el esmalte aún no está seco del todo. Tiene un olor muy fuerte (me recuerda a barniz) y es bastante espeso. He leído muy buenas críticas en las que se afirmaba que este top-coat prolongaba la duración del esmalte hasta una semana, pero en mi caso no pasa de dos días, lo cual igualmente, es el doble de lo que me duraban con otros top-coat como el de O.P.I. Lo que sí tengo que decir es que el brillo que proporciona es impresionante, y que merece la pena soportar el olor teniendo en cuenta los resultados.

 

*Si pincháis en cada producto, os llevará a la página en la que podéis comprarlo, aunque ente cualquier duda, los podéis encontrar en Ebay o Amazon.co.uk.

Además de la lima, utilizo un pulidor. El que estoy utilizando es de O.P.I y el acabado es impresionante. Tiene dos partes: una para pulir y otra más suave para dar brillo. Aparte de proporcionar brillo a las uñas, este proceso crea una base perfecta para pintar las uñas, ya que alisa la superficie de la uña uniformemente y es más fácil que el esmalte se adhiera a ella.
Anuncios

6 comentarios

  1. Me ha encantado esta entrada!! Voy a pillarme esa crema de las cutículas q siempre las llevo fatal!!

    xx.

    Me gusta

  2. Yo también quiero hacerme con una buena lima de cristal, que me doy penica a mi misma con las de cartoncillo,jjajajaja

    Le echaré un vistazo a las cremas y productos que recomiendan, que no me vienen nada mal!!!

    Me gusta

  3. A mi el olor del Seche Vitte me recuerda al pegamento Imedio jajajaja. En mi caso si noto diferencia de usar el Seche, porque si no lo uso yo creo que no me duran ni un día! Y no me como las uñas, yo no me lo explico, me escupen los esmaltes 😦

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.