Swedes DO (really) rock

De vuelta a la ciudad gris. Por primera vez he apreciado la temperatura londinense, que debe estar unos cuantos grados por encima de la sueca. Pero a pesar del arrepentimiento de no haberme llevado mis calcetines de angora y mi bufanda, pude realizar la típica ruta comercial de Estocolmo, y tuve la oportunidad de apreciar de cerca una de las firmas más “nuevas” y originales que se han creado en los últimos años: Dagmar.

Esta firma sueca se creó en el año 2005 (lo cual en el mundo de la moda está considerado como muy poco tiempo), y está liderada por tres hermanas suecas. Desde entonces, han conseguido numerosos premios y apreciaciones de revistas, asociaciones y cuerpos oficiales. Sus prendas se distinguen por la limpieza de los cortes y las construcciones y por su estilo especial, al que las propias dueñas describen como “arty chic”.

En su colección de invierno pude ver mucho terciopelo, colores apagados, punto, lentejuelas… una variedad de materiales combinados de una forma muy inteligente y sobre todo apetecible. Bendito el momento en que entré en el centro comercial (si es que se le puede llamar así) PUB de Estocolmo. Allí, en primera fila y nada más entrar, me encontré con el vestido rosa que había estado admirando en internet desde hacía meses y meses. Y es que después de ver todas sus piezas en vivo y en directo, se merecía una mención especial, ya que pocas firmas han conseguido sacarme un pequeño grito interior nada más entrar en su tienda. Después de todo, lo de la belleza sueca, es más que un hecho, en todos los sentidos y ámbitos posibles.

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